¿QUE ES EL REVISIONISMO?

Segunda Guerra Mundial

El revisionismo histórico, o simplemente revisionismo, es el estudio y reinterpretación de la historia. Se refiere a la reinterpretación de hechos históricos a la luz de nuevos datos y documentos, o nuevos análisis más precisos o menos sesgados de datos conocidos.

El revisionismo presupone que entre los historiadores, o el público general, existe una forma generalmente aceptada de entender un acontecimiento o un proceso histórico y que hay razones para ponerla en duda.

La “historia oficial” o la “historia de los vencedores” generalmente no se ajusta estrictamente a la verdad. Algunos hechos y documentos se ocultan, soslayan o tergiversa por distintos intereses o en función de la óptica de quien los interpreta o difunde. Esas razones pueden ser de distinto tipo: la aparecin de nuevos documentos, el cambio de paradigma historiográfico o el cambio de los valores desde los que se observa el pasado. A veces, el simple paso del tiempo permite cambiar la perspectiva a la comunidad y a los historiadores, pues un punto de llegada diferente invita a evaluar de forma nueva la trayectoria histórica pasada.

El revisionismo histórico se propone reconsiderar la versión oficial de hechos históricos dando otra lectura a los documentos o planteando nuevos argumentos. No historiadores no lo ven así, sometiéndose a la presión de grupos políticos, religiosos u otros, por temor a boicot o a sus obras o represalias materiales o intelectuales.

El revisionismo en la actualidad

Los medios masivos de comunicación, tanto graficos como radiales, televisivos, etc. reciben presiones de interés o la censura lisa y llana, por parte de quienes los manejas o por grupos de poder, políticos o de distinta naturaleza.

La censura a que se somete la mayoría de los medios no es uniforme en todas las áreas. Hay áreas mas sencilbes como la Primera y Segunda Guerra Mundial, la droga o la pobreza, en los que casi nunca se difunde la otra cara de la moneda. Hay temas como el medio ambiente o programas sociales, en los que no se escuchan otras campanas.



También la censura puede depender del país, quedando entendido que aquí solo se consideran los países autodenominados democráticos. En Alemania, por ejemplo, ningún medio se atrevería a tomar una posición en contra de la inmigración y el abuso del asilo, o la duda sobre distintos hechos de la Segunda Guerra establecido como “historia oficial”. En Estados Unidos ninguna cadena de televisión hablaría del terrorismo israelí contra los palestinos, etc.

En ocasiones, cuando se tocan sus intereses directos un concreto grupo de historiadores oficialistas denominan a los revisionistas como "no académicos", siguiendo los preceptos de manipulación recomendados por la Escuela de Frankfurt.

Salvador Borrego

También actúa silenciosamente la auto-censura ejercida por aquellos que se ven temerosos de ser marginados o discriminados. No obstante, un grupo de “revisonistas” del pasado y del presente se atreven a revisar la historia en base a la documentación disponible en el momento.

La actividad de revisar el pasado la puede practicar cualquier periodista o investigador aficionado y está protegida por la libertad de pensamiento y expresión. Además, como la historia es un terreno fecundo para la controversia política y en muchas ocasiones la legitimidad de apuestas políticas del presente se fundamenta en trayectorias históricas del pasado, la revisión histórica puede estar cargada de polémica.

Casos famosos, como el del revisionismo del Holocausto (peyorativamente llamado por los defensores de la "historia oficial" como negacionistas) (negar la existencia de un plan para el exterminio de los judíos durante el Tercer Reich), han dado lugar a legislación en algunos países que se dicen democráticos, que tratan las dudas sobre esa versión de la historia como delito, considerando que se trata una de "una mentira deliberada, con fines políticos, que no tiene nada que ver con interpretar la evidencia histórica y, en cambio, se aproxima a la apología de un régimen criminal". Pareciera que la verdad ya esta “establecida” y no se permite ni la duda, como se fuera un dogma de fe. Debido a sus implicaciones políticas en el presente, el Holocausto es el área de revisionismo histórico más conocido.

Actualmente ésta corriente es considerada un crimen en varios países democráticos, entre ellos Alemania, Bélgica, Francia, Canadá, Austria, Suiza, Eslovaquia, República Checa, Lituania, Polonia, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Países Bajos, Rumania, Sudáfrica e Israel.

El revisionismo del Holocausto tiene la finalidad de reinterpretar los hechos acaecidos, en Europa durante la Segunda Guerra Mundial y que fueron posteriormente tergiversados por los mismos intereses políticos que impulsaron la creación del Estado de Israel en la región de Palestina. Este revisionismo cuestiona temas considerados "tabú" por la "historia oficial" como por ejemplo el mitológico Holocausto, las cámaras de gas, el supuesto asesinato planificado por el Tercer Reich de millones de judíos, etc.

Los revisionistas afirman también que el Holocausto (definido en los términos del sionismo, que incluye los seis millones de judíos exterminados, cámaras de gas y orden de Hitler para el exterminio) fue una propaganda de guerra inventada por las potencias aliadas y aprovechada por los sionistas, con el propósito de obtener beneficios a costa de otros pueblos, principalmente Palestina y Alemania. Sin embargo no es tarea del revisionismo justificar hechos históricos relacionados con cuestiones políticas, sino únicamente reconstruir y describir estos hechos y sus motivaciones analizados e interpretados según el espíritu y el sentir de la época a la luz de los datos disponibles. Sin embargo, esto no es impedimento para que algunas personas utilicen estas investigaciones con el propósito de respaldar posturas políticas. Por ello, el revisionismo del Holocausto está perseguido penalmente en varios países con acusaciones como "ocultamiento de genocidio con conocimiento, o consentimiento y aprobación o justificación del genocidio.

La censura sobre la historia del holocausto, su revisión o su duda, tiene además otras graves implicancias, puesto que limita el estudio o interpretación sobre las verdaderas causas o motivos reales que desataron la guerra, como el dominio imperial del mundo, la modificación del sistema monetario del patrón oro, la limitación financiera usuraria y especulativa, etc.

La guerra de intereses imperiales a lo largo del tiempo, incluye también la propia historia, tergiversándola para servir a distintos intereses. Económicos, políticos o raciales.



Pedro Varela

Ejemplos de revisionismo

La Reconquista

Hubo un tiempo en que buena parte de la Península Ibérica estuvo bajo dominio musulmán. Mucho se ha dicho de aquel período de la Historia de España, y mucho también se ha mentido al respecto. El revisionismo de La Reconquista pretende analizar lo contado sobre dicha etapa, especialmente en materia racial y cultural. El Burgenbrunch

En Suiza, se consideraba como un hecho que después del juramento de Rütli en 1291, comenzó el Burgenbrunch, es decir, el ataque y la toma de las fortalezas feudales de los Habsburgo. Sobre la base de excavaciones se comprobó que dichas fortalezas habían sido abandonadas sin ningún combate previo, ya mucho tiempo antes o bien mucho tiempo después de 1291. Por lo tanto, el "Burgenbrunch" es un mito que sirvió para idealizar la historia de la fundación de la Confederación Helvética, como parte de un adoctrinamiento político.

Agincourt

La Batalla de Agincourt (25 de octubre de 1415) se creyó por siglos que fue un combate en el cual el ejército inglés estaba sobrepasado en número por el ejército francés con una proporción de 4 a 1, consiguiendo los ingleses empero, una sorprendente victoria (versión que fue popularizada por William Shakespeare en la obra de Enrique V). Sin embargo, investigaciones recientes hechas por la profesora Anne Curry, estudiando los registros originales de enrolamiento, ha logrado poner en duda esta interpretación y aunque su investigación no está terminada, ya ha publicado sus descubrimientos iniciales, de que los franceses sólo sobrepasaban en número a los ingleses y galeses por 4.000 unidades. Los números probablemente fueron exagerados por los ingleses por razones patrióticas, y la batalla fue mitificada.

Hay varios "hechos" históricos de la Segunda Guerra Mundial que han sido demostrados como falsos.

Como ejemplos, podemos citar los siguientes:

La masacre de 15.000 a 22.000 polacos incluyendo 4.000 oficiales en Katyn en 1940, se consideraba una acción realizada por los nacionalsocialistas. Hoy está comprobado que fue Stalin quien la ordenó.

El caso del jabón de grasa judía había sido establecido por los jueces en Núremberg como un hecho, y fue de conocimiento generalizado y universalmente aceptado durante años. Ahora se sabe que el jabón hecho de grasa judía es un mito.

"Es un hecho que los Nazis nunca usaron los cuerpos de judíos, y el de ningún otro, para la producción de jabón." (Deborah Lipstadt, historiadora judía)

El Holocausto, es decir, el supuesto genocidio de seis millones de judíos y otras minorías por parte del régimen nacionalsocialista, es otro de los míticos relatos que surgieron de la magnificación de los hechos históricos y de la propaganda de guerra. Debido a las implicaciones e intereses políticos que desean mantenerlo, es un mito que todavía sigue sin ser admitido como tal por la historia oficial y es uno de los casos de revisionismo más complejos y de mayor repercusión en la historia.

Dentro de este mito, se ha llegado a aceptar oficialmente, desde 1960, que los hechos establecidos en los Juicios de Nüremberg sobre asesinato con cámaras de gas en los campos de Dachau, Buchenwald, Ravensbrück y Mauthausen, en realidad formaban parte de la propaganda antialemana y que los testimonios eran fraudulentos.

Otros revisionistas cuestionan la responsabilidad unilateral de los países del Eje en el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial, y otros más cuestionan los hechos que desembocaron en el ataque japonés a Pearl Harbor en 1941.

David Irving

Revisionismo en el mundo

Destacados historiadores, investigadores, periodistas, filósofos y pensadores del mundo han revisado la “historia oficial” o han tenido el atrevimiento de pensar diferente, como Harry Elmer Barnes (estadounidense), Erza Pound (estadounidense), Luis Ferdinand Celine, David Irving (ingles), Salvador Borrego (mexicano), Joaquin Bochaca (español), Pedro Varela (español), Lous Monchaca (húngaro), Robert Brasillach (francés), Oswald Spengler (alemán), Jhon Haynes Holmes (estadounidense), Richard Wagner (alemán), Carroll Quigley (estadounidense), Henry Williamson (ingles), Bruno Spanpanato (italiano), Norman Gary Finkeltein (judeo-estadounidense), Daniel Jonah Goldhagen (judeo-estadounidense), Knut Hamsun (alemán), Dommerque Polacco de Manasce (francés), Ernst Christof Friedrich Zündel (alemán), L. Dennis (estadounidense) y otros muchos. La mayoría de ellos han sido de alguna forma limitados, censurados o boicoteados, y no pocos han sufrido persecución, atentados o cárcel.

En la Argentina, el revisionismo histórico se centró en la reivindicación de la figura de Juan Manuel de Rosas y otros caudillos, enfrentándose con la historiografía oficial fundada sobre la obra de Bartolomé Mitre. Esta corriente es también muy crítica de la posición argentina durante la Guerra de la Triple Alianza, que guarda notables coincidencias con la Segunda Guerra, ya sea por la independencia económica paraguaya del siglo 19, la autodeterminación, la prohibición de la masonería, etc. Entre los historiadores revisionistas se destacan José María Rosa, Manuel Gálvez, Julio Irazusta, Atilio García Mellid y otros.

En México, se considera revisionista a Salvador Borrego, cuyas obras (por ejemplo, Derrota Mundial, América Peligra, El supra capitalismo e Infiltración Mundial) han recibido fuertes críticas por su presunto antisemitismo debido a que coloca a los capitales e ideología judía internacional como los causantes de la Segunda Guerra Mundial.

En España Pedro Varela, perseguido y encarcelado, y Joaquin Bochaca (La Historia de los vencidos, y otras) ; David Irving, ingles, con más de 30 obras publicadas, también perseguido y encarcelado.

JT



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